ECO DE AVES EN LIBERTAD 2

PARTE 2 

La característica de nuestro juego era sutilmente no dejar notar el interés que se sentía hacia el otro, creería que a todos nos ha pasado, “no demostrar mucho porque es muy pronto” unos en base al orgullo, otros al ego, y muchos en método de defensa, por miedo al rechazo o desamor. Pero lo hacíamos porque ninguno de los dos sentía la pretensión de iniciar un coqueteo, aunque teníamos claro que vibraban nuestros latidos como nunca antes habían retumbado, en el transcurso y joven viaje de nuestras vidas. 

Así seguían fluyendo palabras sueltas para conocernos un poco más, pero era inevitable no notar su mirada que me decía más que mil palabras, y debo confesar, la emoción e impresión del brillo de mis ojos, que me invadía de curiosidad, esa misma que nos movía a los dos como viento que no deja cesar un velero, seguro sin rumbo, por qué no nos  imaginábamos que estábamos persiguiendo el amor, con solo querer navegar nuestras mentes legendarias de lucha. 

Recuerdo una pequeña torre a un costado de la pista atlética de Cali, me sentí encantada al verla, intenté llegar a su entrada para subir, y me encontré con una cinta que decía “Prohibido pasar”. No entendía por qué, si solo podía imaginarme ahí parada en el último piso, divisando las delineadas montañas. Intente olvidar subir y no meterme en problemas, entonces le tome algunas fotografías.  

Entre varias personas agitadas volví a ver, al ÁNSAR INDIO, caminando hacia a mí, para pedirme las fotografías y algún contacto para obtenerlas. (Se supone que debí escribir “volando hacia a mí” pero ya ustedes entraran en el contexto de cielo y tierra)

“Yo solo quería volver a escuchar el eco de su mirada, por que en dos dias ya había llenado particularmente mis ganas de llenarme de su ser”

Me arriesgue entre un par de palabras y lo invite a subir a la torre para tener un momento más tranquilo y pleno, repito sin coqueteo, pero con toda la intención de saber hasta dónde llegaría su vuelo, después de que pisáramos una zona prohibida.

Al estar allá arriba, créanme, los dos nos sentíamos aventurados y afortunados de divisar el paisaje desde aquel Angulo, en esa torrecita estrecha, como de un castillo, la cual parecía invisible para los demás. 

Así inicie a no tener control de lo que sentía, al poder volar con él en ese lugar y que flipara tanto como yo por estar ahí, bajo cierta adrenalina, que se la llevaba el viento al salir de nuestra boca. Cada palabra que conectada con una sonrisa nerviosa le daba poder a gustarnos más y más. 

“Por fin podríamos rozarnos piel con piel, en un beso que nos haría vibrar y un abrazo que necesitaríamos de vuelta”

¿El amor es ciego, o nosotros nos hacemos los ciegos?

Ninguno de los dos iba a aceptar tan pronto que era un gran momento, reflejando las ganas de sentir el calor de nuestros labios, tal vez respirábamos un instante épico con estructura y paisaje romántico, pero era demasiado y como los seres humanos somos cobardes para el amor y solo atrevidos para el deseo y la lujuria.

Él me pidió que anotara mi número en su brazo, ese fue su acto más valiente y el mío dárselo, escribiendo cada número con miedo de que tal vez se borrara alguno y no me llamara jamás. Él nunca supo que yo solo quería volver a escuchar el eco de su mirada y que en dos días ya había marcado particularmente mis ganas de llenarme de su ser.   

Nos distanció la geografía de nuestro origen, pero nada que un zumbido en Messenger no pudiera solucionar en aquella época, cuando volvimos a volar en cada nube llena de ansias por volver a saber del otro.

•Pintura que hizo el Ánsar indio, para expresar sus sensaciones al leer el primer relato de Eco de aves en libertad•

• S T E F F

Lectura guiada aquí ⬆️
Publicado en amor.

Deja una respuesta

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Salir /  Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Salir /  Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Salir /  Cambiar )

Conectando a %s