La noche del señor SOL

PARTE 1


No se consideraría como algo elemental eso de enamorarse al pasar las horas, los días, las mañanas… Pero eso de desamar de un minuto a otro es mi especialidad. Amar sin saber el fín.

Ya no recuerdo que quería extraer de él, o que quería dejar perder de mi, lo cierto es que andaba necesitada de amor y me envolví. Como una abeja en busca de polen dulce de amor.

Iba bailando por la vida tratando de llenar vacíos y miserias de mi alma, dándole oportunidad al desdichado que quisiera de aprovecharse de mi debilidad mental, emocional y espiritual.

Sentía que estaba vacía y perdida en el edén de la incertidumbre, agobiada por que el amor, no prometía mucho, pero jámas dejaba de soñar y AMAR.

Entonces le conocí. Le conocí con MISS, en esas escapaditas que solo ella y yo nos sabíamos dar, en un lugar remoto, lejos de los hombres que nos rodeaban a diario, llenos de lujuria y ganas de follarnos.

Eramos ella y yo, el plan era pasar cinco días en una playita que parecía sacada de libro, con palmeras y chozitas como dormitorio, el mar calmaba las tardes y el calorcito de la gente con acento de varias banderas, era el sol de cada día.

Ella, había acabado de salir de una de esas relaciones caóticas de amor intenso que se viven en este viaje de ser las putas de alguien mas, de esos amorcitos que iban y venían como pan caliente al desayuno, bueno, eso es historia vieja, enfoquémonos de nuevo en ÉL.

El Sr. Sol era un Español, de esas islas de España donde sueñas ir un día, con cabello largo color isleño, ¡Si! ese color dorado que da el sol en combinación con un poco de agua de mar; alto y delgado, pero con esas marquitas en los lugares exactos e indiscutiblemente sexies, este chico siempre se veía acompañado de su buen amigo, que tenía ojitos verdes y grandes, con esas pestañas que exageraban la expresión de sus ojos y esos cachetitos que cuando sonreían nos hacia la vida más fácil a todos; eran mis preferidos de la playita.

Al despertar los primeros en saludar; llenaban nuestras tardes de buenos cocteles y mucho alcohol… El alcohol nos soltaba la lengua y nos hacía hablar de mas; locuras, incoherencias, dudas, hasta folladas y otras relaciones forzosas.

Lo cierto era que pronto me casaría y que daría mi vida por el Señor Rojo, lo cierto es que lo cierto era impredecible por que así lo es el futuro, y aún amando tanto al Señor Rojo, mi corazón siempre en busca de aventura se averiaba en cada esquina, en busca de nuevos quereres. ¿Un corazón vagabundo? yo elegí, un corazón marinero, anclando en alta mar.

Un Castillo de arena en el mar, que duraba solo un instante, mientras la marea alta llega al borde, aún endeble, así era nuestro amor; un amor edificado sobre tierras movedizas, sin estabilidad, sin cimientos.

Por eso ahora no queda ni los rezagos de aquel amor que juraba tan eterno, ¡Caramba! la vida es una giradera, cuando menos piensas terminas vomitado y sin ganas de más, pero es imposible eso de detener la ruleta cuando te quieres bajar…Hay que seguir… y así lo hice.

Los días en la playita pasaron sin particularidad, día tras día el mismo plan…Una, dos ,tres cervezas, una piña colada, la hora de la cena, leer un libro con una profundidad poco exigente y visitar a los chicos en la barra, bailar champeta en las noches, y comer sushi los viernes, para luego reunirnos junto a la fogata abrazando pies desconocidos en medio de la arena.

Se sentía el fuego en la arena y mi corazón palpitaba a mil llamas por minuto•

Todo y nada en la vida, un equilibrio perfecto.

La vida se detuvo mientras los días pasaban, nuestros corazones bailando con cada ocaso, nuestras mentes obnubiladas apreciando las pequeñas gestas, nuestras vidas siendo solo vida.

“La brisa se llevaba el amor y el mar traía los recuerdos”


Llego el día de regresar a nuestra realidad, abrumadora pero al final bien apreciada.
Seguro de lo que más nos despedimos fue de aquellos dos chicos de la barra, dando abrazos recargados de la mas sincera energía y hermandad, deseando volver a verles pronto…

Lectura guiada aquí ⬆️

8 comentarios en “La noche del señor SOL

  1. ¡Hola!¿Como vas? Jajaja ¿sabes quién soy?
    Yo me acuerdo que una vez hablaste de escribir esta novela. Me gusto mucho lo del “corazón marinero” porque siento que te describe un poco, una persona libre sin attachments.
    Yo también escribo pero solo poesías en prosa cortas, ¿has tomado alguna clase en escritura literaria? Porque escribes muy bien. ^^

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    1. Suad!!! Obvio se quien eres y me llena de mucha emoción encontrarte por aquí, leyéndonos 🤩
      Que rico que también escribas, yo siempre supe que entre tú y yo había una conexión especial y diferente y pues me encantaría leerte si deseas compartirlo conmigo… por ahora estamos escribiendo muy empírico pero sería muy cool tomar clases, voy a anotarlo en mi libretita de cosas por hacer en mi vida. Te mando un beso Suad Selene.😘

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    1. Hola Andrea!!! Gracias a ti por leernos… que bueno que te has encaminado a lectura y que bueno que hayas empezado con nosotras. Te mandamos un abrazo y esperamos que te sigas adentrando en este mundo mágico de lectura. Te estaremos esperando siempre por aquí 💚

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  2. Inspiro y exhalo este relato y cada fragmento se hace poesía en mi mente, mente que que me lleva a los recuerdos de algún momento vivido con el matiz de tu sentir bajo el cielo oleado.
    Te admiro y te felicito por este nuevo escrito que será un éxito y todos amarán identificarse con una historia sin pretención pero con intención. 🏝🥥🌊

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